Liquidos y electrolitos en el recien nacido

Cálculo de líquidos iv para el recién nacido

Si su hijo está enfermo con diarrea o vómitos leves, siga dándole el pecho si lo está amamantando. La lactancia materna ayuda a prevenir la diarrea y su bebé puede recuperarse más rápidamente. Si está utilizando leche de fórmula, hágala completa, a menos que su proveedor de atención médica le dé un consejo diferente.
Consulta con el médico de tu bebé sobre la reposición de líquidos si está enfermo. La diarrea y los vómitos pueden provocar deshidratación -y hacer que tu bebé enferme- si no se reponen los líquidos. Pero en lugar de agua, una bebida deportiva o un zumo (que pueden empeorar la diarrea), el médico o la enfermera pediátrica pueden recomendar una solución de rehidratación oral. Estos productos se fabrican específicamente para bebés y niños. Además de líquido, la solución contiene pequeñas cantidades de glucosa (una forma de azúcar) y minerales (sodio, cloro y potasio) llamados electrolitos. Los electrolitos ayudan a mantener el equilibrio de líquidos en las células del cuerpo del bebé. Estos minerales se pierden con la diarrea o los vómitos. Una solución de rehidratación oral no detendrá la diarrea o los vómitos, pero sí previene la deshidratación.

Niveles de electrolitos en el recién nacido

El manejo de líquidos y electrolitos es una parte importante y difícil del manejo de cualquier recién nacido muy prematuro o críticamente enfermo. La capacidad del recién nacido para mantener la homeostasis de líquidos y electrolitos frente a los caprichos de la vida extrauterina se ve comprometida por la inmadurez de la función renal.
La gestión de la ingesta de líquidos y electrolitos en los bebés prematuros se complica aún más por la diuresis y la natriuresis en la primera semana de vida, que dan lugar a una contracción aparentemente fisiológica del compartimento de agua extracelular (ECW), así como al desplazamiento de potasio del compartimento de agua intracelular (ICW) al ECW, lo que puede dar lugar a una hipercalemia potencialmente mortal.
Con el pinzamiento del cordón umbilical, deben movilizarse las reservas de glucosa y grasa y estimularse la gluconeogénesis para evitar la hipoglucemia. Por estas razones, la monitorización de laboratorio del estado de fluidos y electrolitos es crítica durante este tiempo.
Se proporcionan directrices prácticas para la monitorización de la terapia de fluidos y electrolitos basadas en la edad gestacional y el grado de enfermedad. Es necesario realizar una contención adecuada y ensayos con micrométodos para minimizar las pérdidas por flebotomía.

Manejo de fluidos y electrolitos en neonatos a término y prematuros

Durante el horario normal de trabajo de 8:00 a 19:30 de lunes a viernes y de 8:00 a 18:00 los fines de semana y festivos, la farmacia aséptica está disponible para preparar fluidos intravenosos específicos para el paciente (“fluidos de diseño”).
Balance de fluidos Calcule o revise la entrada, salida y balance de fluidos durante las 24 horas anteriores. Considerar cualquier instrucción especial para la prescripción, incluyendo los antecedentes relevantes (por ejemplo, insuficiencia renal). Revisar todos los gráficos disponibles, incluyendo:     La prescripción de líquidos y electrolitos (en ml por hora), con firmas claras, fechas y horas. Tipos y volúmenes de entrada y salida de fluidos (orina, gástricos y otros), registrados cada hora y con totales corridos.
Investigaciones Los bebés con fluidos intravenosos requieren U&E cada 24 horas Los bebés con inestabilidad electrolítica deben tener niveles de electrolitos más regulares. Revisar y documentar los niveles de sodio, potasio, cloruro, creatinina y urea Se pueden utilizar pruebas en el punto de atención si se correlacionan bien con los resultados del laboratorio. Debe enviarse una muestra de laboratorio cada 24-48 horas. En los pacientes inestables, asegúrese de tener los resultados de la sangre antes de las 5 de la tarde para que la farmacia aséptica pueda fabricar un fluido de diseño si es necesario.    La farmacia no puede fabricar las solicitudes de fluidos fuera del horario normal de trabajo.

Necesidades de líquidos en los lactantes

ResumenEl manejo de líquidos y electrolitos en el lactante de muy bajo peso al nacer es fundamental para su supervivencia. La cantidad de líquido presente en el plasma, el líquido intersticial y el líquido celular cambia a lo largo del periodo fetal y neonatal, lo que supone un reto. Uno de los muchos factores que influyen en las necesidades de líquidos es la pérdida insensible de agua por mecanismos como la evaporación. Los lactantes de bajo peso al nacer son especialmente susceptibles a ello debido a su gran superficie corporal y a la inmadurez de su piel, lo que a menudo provoca hipernatremia y las complicaciones asociadas a ella. Sin embargo, algunos bebés pueden sufrir hiperpotasemia, hiperglucemia y/o hiponatremia, lo que provoca otras complicaciones. La monitorización cuidadosa es esencial para decidir cómo tratar a estos lactantes. El objetivo de este artículo es analizar el tratamiento de los líquidos y electrolitos en los lactantes de muy bajo peso al nacer y abordar las formas de disminuir la morbilidad y la mortalidad asociadas a los desequilibrios de líquidos y electrolitos que se observan en esta población.

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